Los tiempos que estamos viviendo dan pie a muchos cambios, entre ellos, de residencia. Si estás pensando en dar este paso y cambiar tu actual casa por otra más espaciosa, con salida al aire libre o incluso mudarte a una zona rural, es posible que te plantees también vender tu vivienda actual. 

La siguiente pregunta que te vendrá a la cabeza será: ¿Cuánto puedo sacar de mi actual vivienda?, ¿Cuál es su precio real? Hoy, en Holpper, te contamos todo lo que tienes que saber a la hora de fijar el precio de venta de un inmueble. Saca boli y papel, ¡que empezamos!

 

1. Localización del inmueble

Uno de los factores principales que determinan el precio de un inmueble es el lugar donde este se sitúa. Imagínate dos pisos exactamente iguales —de 80 metros cuadrados, terraza, un dormitorio y un baño, por ejemplo—, pero uno está situado en el centro de Barcelona y el otro está en un pueblo de la provincia de Albacete. 

Es obvio que, aunque ambos pisos tengan las mismas características, el precio variará, ya que las ventajas de vivir en una gran urbe no son las mismas que las de un sitio menos conectado. Es por eso que cada zona urbanizada tiene una tasa media de euros por metro cuadrado. Así, mientras que en Albacete el precio por metro cuadrado puede ser de unos 1000 euros, en el centro de Barcelona puede subir hasta los 4000 euros.

Pero atento a un dato más: si tu inmueble se encuentra en una gran ciudad, como Madrid o Barcelona, hay otro aspecto que tienes que tener en cuenta, pues el precio también variará según el barrio donde esté situado el inmueble. Así, un piso en Vallecas será más barato que otro exactamente igual en el barrio de Salamanca. 

Además de los ya mencionados, existen otros factores que determinan el precio según la localización del inmueble:

 

  • Cantidad y calidad de servicios públicos que se encuentren cerca del inmueble. El precio se elevará si tu vivienda está cerca de colegios, universidades, hospitales y otros servicios como bibliotecas, parques o zonas verdes, y edificios de la administración pública. 
  • Comunicación y transporte. Una vivienda aumentará o disminuirá su precio según si está más lejos o más cerca de paradas de metro, bus o tren, en el caso de las ciudades. En cuanto a las zonas rurales, se valorará la cercanía a carreteras y autovías que garanticen una buena comunicación del inmueble con el resto de población. 
  • Actividad económica y comercial de la zona. El último aspecto en cuanto a localización tiene que ver con la distancia del inmueble a una zona de alta actividad económica. Si la localización ofrece servicios de restauración, tiendas y edificios de oficinas —puestos de trabajo—, el precio aumentará. 

 

2. Estado de la vivienda

Una vez determinados los factores de localización de nuestro inmueble, es momento de pasar a fijarse en la vivienda en sí misma. En este punto, lo que nos interesa es ver en qué estado se encuentra cada aspecto de la casa, para darle un valor concreto a cada uno de ellos.

Vamos a ver cuáles son estos aspectos y cómo se valoran:

 

  • Materiales y año de construcción. Hay algunos materiales, como la madera, que con el tiempo se desgastan y que pueden indicar posibles problemas estructurales en una vivienda. Por ejemplo, si las vigas son de madera, se entiende que es un edificio construido en los años 50 y que es probable que se necesite una reforma estructural del edificio. También hay que tener en cuenta la calidad de los materiales utilizados para el aislamiento térmico y el estado de las cañerías, sistemas eléctricos y de gas, etc. 
  • Dimensiones de la vivienda y distribución. Es un aspecto obvio pero hay que mencionarlo. Un apartamento de 30 metros cuadrados no vale lo mismo que una casa adosada de 150 metros cuadrados. Lo mismo ocurre con la distribución: un piso con una cocina de 16 metros cuadrados se valorará más que otro que tenga una cocina mucho más pequeña. 
  • Zonas comunes de una urbanización. Si tu inmueble se encuentra en una comunidad de vecinos con servicios y zonas comunes, también hay que valorarlas. Piensa si el edificio tiene una piscina comunitaria, un gimnasio, jardines, etc. 
  • Comodidades del edificio. En el caso de los edificios, se les añade valor por contar con comodidades como ascensor, trastero, garaje, servicio de portería, etc. 
  • Altura y orientación de la vivienda. Los pisos que se encuentran a más altura dentro de un edificio son más valorados, ya que ahí se goza de más luz y ventilación, y quedan lejos del ruido y la suciedad de la calle. Además, según qué zona sea, puede significar más altura y mejores vistas, y eso también es un factor determinante. También lo es la orientación, pues indica las horas de luz natural de las que goza una vivienda. 

 

3. Valor catastral de la vivienda

Existe un dato oficial que nos puede ayudar a determinar el precio de un inmueble. Se trata del valor catastral y es el asignado oficialmente a tu inmueble, según el valor de la construcción y del suelo sobre el que esté edificado. 

Estos criterios dependen de cada municipio, pero ten en cuenta que el valor catastral te dará una cifra «en crudo», es decir, no tendrá en cuenta la oferta y la demanda ni otros valores propios del mercado inmobiliario. Puedes consultar el valor catastral de tu inmueble en el recibo del IBI o en el Catastro Municipal.

 

4. Factores que no influyen en el precio de una vivienda

Por último, para aclarar dudas y evitar suposiciones falsas, es importante que sepas que hay factores que no influyen sobre el precio de venta de un inmueble. El más común es el caso del precio pagado con anterioridad por el inmueble. 

Es un error muy común pensar que el precio mínimo de tu inmueble tiene que ser, como mínimo, el mismo que pagaste en el momento de comprarlo. Esto es falso, ya que no tiene en cuenta las fluctuaciones del mercado que se dan por una serie de factores como la oferta y la demanda. 

Lo que sí puedes tomar como referencia, en cambio, es el precio por el que se están vendiendo propiedades similares a la tuya y en la misma zona. Así te podrás hacer una idea de cuál es tu competencia y fijar un precio que encaje en el mercado actual. 

 

Con lo que te hemos contado hoy en Holpper, ya puedes hacerte una idea de cuánto vale tu inmueble. Ahora, solo te queda ponerlo a la venta y esperar que lleguen los primeros interesados.  También, puedes realizar la valoración de tu vivienda en nuestra web https://www.holpper.com/tasacion-vivienda/