La alegría de cambiar de hogar puede verse un poco apagada durante la mudanza, sobre todo, si no se planifica bien o se intenta concentrar todo el trabajo en poco tiempo. En esos casos, el agotamiento podría pasarte factura y hacer que descuides aspectos importantes o que termines haciendo más trabajo del necesario. 

Si no quieres que eso te ocurra, presta atención a los 5 consejos para realizar una buena mudanza que siempre damos en Holpper:

1. Prepara un plan y no improvises

Lo más importante para realizar una buena mudanza es evitar la improvisación. Tener un plan predeterminado te permitirá liberar tu mente, seguir con tu día a día y, aún así, avanzar con la mudanza según lo previsto.

Para ello, elige qué tareas harás cada día siguiendo un orden lógico. Por ejemplo, puedes empezar por vaciar las habitaciones que menos utilices. Así tendrás ese espacio libre para ir colocando todas las cajas sin que molesten.

A medida que avances, procura dejar sólo lo básico para el día a día. Lo demás se podrá ir empaquetando sin que lo eches en falta.

Si tienes niños y todavía son pequeños, lo mejor es pedir a alguien que los atienda mientras te ocupas de la mudanza. Recuerda que con un plan podréis acordar horarios y organizaros todos de la mejor manera posible. Si, por el contrario, ya son lo bastante mayores, anímalos a colaborar empaquetando sus propias cosas.

2. Deshazte de lo que no vayas a necesitar

Antes de colocar cualquier cosa en cajas, decide si realmente quieres llevártelo a tu nuevo hogar o, en realidad, ya no lo vas a usar. Ahora es el momento de venderlo, donarlo o regalarlo.

Piensa que si te lo acabas llevando a tu nuevo hogar y al final no lo usas, habrás perdido tiempo y esfuerzo en algo que finalmente terminarás tirando.

3. Organiza correctamente las cajas

Colocar tus pertenencias en cajas es todo un arte, especialmente si pretendes que nada se rompa. 

En este sentido, conseguir plástico de burbujas, protectores de cartón, bolitas de porexpán y papel de periódico te será de gran ayuda.

Por otro lado, recomendamos organizar las cajas por estancias, indicando en todas las caras de la caja a qué habitación o espacio corresponde su contenido. 

Debajo de esa anotación general, y en una sola cara, puedes especificar en letra más pequeña qué contiene exactamente la caja. 

Así, cuando las lleves a tu nuevo hogar, podrás colocarlas rápidamente en su espacio correspondiente. Luego sólo tendrás que mirar la letra pequeña para saber qué hay exactamente en cada caja.

Aunque a priori te parezca que hacerlo así te dará más trabajo, cuando llegues a la casa nueva, este detalle te ahorrará muchísimo tiempo.

En cuanto a los muebles, si son pequeños y ligeros, evita desmontarlos. Incluso podrías trasladarlos con los objetos que contienen dentro. Eso sí, recubre bien todos tus muebles con plástico acolchado, poniendo especial atención en las esquinas, y asegurando los cajones con cinta adhesiva para que queden totalmente inmóviles durante el traslado. 

De esta manera, tus muebles llegarán a su nuevo destino listos para colocar y usar de inmediato.

4. Protege tus documentos más preciados

Lo que más fastidia durante una mudanza es perder objetos valiosos y, entre ellos están, evidentemente, los documentos importantes: escritura de la casa, papeles del banco, pasaportes, seguros, etc.

Nuestra recomendación es que guardes todos estos documentos en una única caja bien diferenciada del resto. Así podrás localizarla de un solo vistazo y te será más fácil no perderla de vista en ningún momento durante el traslado.

Aparte de esto, no está de más escanear los documentos y guardarlos en tu ordenador o en un USB para tener una copia digitalizada de los mismos.

En cuanto a los envíos postales, ten en cuenta que durante los primeros meses tras la mudanza es posible que te lleguen cartas a tu antigua dirección. Si no quieres perderlas, asegúrate de informar a todos los servicios del cambio de dirección. También puedes solicitar a Correos un servicio de reenvío postal para recibirlo todo en tu nueva vivienda. 

5. Ten a punto todo lo necesario para el día de la mudanza

Por fin llegó ¡la mudanza! Aunque es un día muy emocionante, también destaca por ser caótico y agotador.

Para hacerlo más llevadero, prepara previamente todo lo que vayáis a necesitar para “sobrevivir” a la mudanza. Los básicos podrían ser: agua, algo para picar entre horas, todo lo que tenga que ver con el aseo, cargadores de móvil… Así como aquello que vaya a facilitarte la tarea del traslado: carretilla de transporte, cuerdas y correas, mantas, etc.

Por último, recuerda hidratarte bien y reponer energías. Una buena idea es salir a comer y cenar fuera ese día o pedir algo a domicilio. ¡Seguro que no hay nada más ilusionante que vuestra primera comida en la casa nueva!