¿Qué garantías debes dar si vendes tu casa?

Cuando vendes una casa de segunda mano, hay una serie de garantías que debes darle al nuevo propietario. Y es que las viviendas, sobre todo si llevan ya unos años construidas, suelen empezar a mostrar problemas con el tiempo.

En Holpper te contamos cuáles son estas garantías que debes dar como vendedor de un inmueble de segunda mano, para que sepas qué es lo que te podrían reclamar tus compradores en caso de que algo empezase a ir mal. 

Vicios ocultos: ¿qué son?

Se trata de aquellos problemas graves que presenta una vivienda que existían en el momento de la compra, aunque no fuesen visibles y que, de haberlo sabido el comprador, quizá no habría dado el paso de adquirir la vivienda o habría negociado un precio de venta más bajo. 

Estamos hablando de problemas y defectos estructurales de gran importancia, como, por ejemplo:

  • Filtraciones de agua o humedades. 
  • Fallos del sistema eléctrico.
  • Materiales defectuosos
  • Etc. 

¿Cuándo no se pueden considerar vicios ocultos?

Puesto que en el proceso de compraventa se espera que el comprador conozca lo mismo que el vendedor sobre el inmueble que va a transmitirse, hay una serie de supuestos que anulan la posibilidad de hacer reclamaciones bajo el pretexto de vicios ocultos. Con lo cual, no se consideran vicios ocultos las siguientes situaciones:

  • Si el problema era visible en el momento de la compra.
  • Asumiendo que un comprador no tiene conocimientos técnicos, dichos fallos deberían ser perceptibles por cualquier persona. 

Por lo tanto, cuando aparece un vicio oculto significa que el problema en cuestión estaba presente en el momento de la compra, ya sea por antigüedad de la vivienda o por falta de buenas reformas, y que se ha hecho visible en los primeros meses después de la transacción. 

Reclamaciones que puede hacer el comprador

Si se determina que la casa recién vendida tiene vicios ocultos, el comprador está en su derecho de exigir la resolución del contrato de compraventa. Esto implica la devolución de la cantidad que el comprador haya abonado, además de una especie de indemnización para cubrir los gastos que se han producido: los impuestos pagados, los gastos de notario y de registro, entre otros. 

Por otro lado, el comprador también puede optar por solicitar la devolución o descuento del precio final de la cantidad que surja de reparar el defecto descubierto. En otras palabras, puede obligar al vendedor a pagar las reparaciones que sean necesarias para dejar la casa en las condiciones que se hizo creer que poseía en el momento de la compraventa. 

Además, si se demuestra que el vendedor era conocedor de estos defectos, puede incluso solicitarle una indemnización por daños y perjuicios. 

Plazo de garantía por vicios ocultos

Todas estas reclamaciones, que forman parte de los derechos del comprador, tienen que darse en los seis primeros meses desde la compraventa, que es lo que corresponde al plazo de garantía por vicios ocultos

Pero ¿qué ocurriría si los problemas en la vivienda se manifestasen después de estos seis meses? En tal caso, el comprador podrá reclamar igualmente, pero deberá demostrar que debido a esos defectos no puede usar la vivienda para el fin que la compró. Se trata de una reclamación más complicada y se debe justificar al detalle. 

En este caso, se anula el derecho del comprador de solicitar una reducción en el precio final de compra, y solo podrá pedir la resolución del contrato y los daños y perjuicios, en caso de que existieran. 

Garantía por vicios ocultos en obra nueva

Todo lo que hemos dicho hasta ahora se refería a las viviendas de segunda mano, pero las casas y pisos de obra nueva también ofrecen una serie de garantías por posibles defectos. En este caso, el que debe responder ante las reclamaciones que puedan surgir, es el promotor que construyó la vivienda en cuestión. 

Durante un período de tres años, los compradores de obra nueva podrán reclamar daños materiales por vicios ocultos que afecten a la habitabilidad del edificio. Y durante el primer año, el promotor será responsable de los posibles daños materiales que se deriven de una construcción deficiente. 

Como ves, la venta de un inmueble de segunda mano no se acaba en el momento de firmar el contrato y cobrar la cantidad acordada. El período de tiempo posterior a la venta puede hacer cambiar las cosas, así que asegúrate de que tu casa cumple con las mejores condiciones antes de embarcarte en este proceso.